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1 de abril de 2011

MONUMENTO AL PRESIDENTE ALFONSIN


PARTICIPO LA INTENDENTE MUNICIPAL DE LA

INAUGURACION DEL MONUMENTO AL DR. ALFONSIN

En oportunidad de desarrollarse el acto de inauguración del monumento al ex Presidente, Dr. Raúl Alfonsín, por parte de la Comisión Permanente de Homenaje, la Intendente Municipal de Chascomús, T.S. Liliana Denot participó del acto.

En la oportunidad, la jefa Comunal expresó que “es un día muy especial porque estamos recordando a un gran presidente, un presidente que supo ganarse el orgullo de todos los argentinos y el reconocimiento de todos los argentinos, pero que además logró trascender las fronteras de su propio país y también fue merecedor del reconocimiento en el mundo.

Ese Presidente de la Nación que pertenecía a un partido político, la Unión Cívica Radical, partido desde el cual luchó apasionadamente, luchó con el mejor espíritu de los militantes y supo decirnos en alguna oportunidad y aún cuando siempre manifestaba que el mayor honor en su vida había sido ser el Presidente de la Nación, nos decía no hay mejor título, para quien abraza una idea, que la del título del militante.

Ese Presidente además que supo interpretar una sociedad en un momento en el que cada uno de los argentinos estaba angustiado, inseguro, sin saber efectivamente cual era su futuro porque estaba ahogado en un oscuro período, que supo interpretar decía la necesidad de esa sociedad y a esa angustia, a esa tristeza y a esa inseguridad, supo convertirla en mística, en alegría y en esperanza.

Fue así que, en 1983, y cuando la realidad se hace posible -después de una larga lucha de imposibles como lo fue la de aquel momento- empezó a transitar junto al pueblo argentino un camino que tenía objetivos que él nos dijo eran irrenunciables. Esos objetivos eran la consolidación de la democracia, la unidad nacional y la reconciliación de la sociedad.

Y allá fuimos todos, junto a él en la búsqueda no sólo de recuperar sino de reconstruir una democracia que hoy a casi 28 años y aún cuando tiene una gran deuda con nuestra sociedad, sigue siendo, sin lugar a dudas, el mejor sistema de gobierno que elegimos todos los argentinos para vivir.

En este marco, hoy cuando se cumplen dos años de su fallecimiento y nos toca a los chascomunenses, recibir de la Comisión de Homenaje Permanente al Dr. Raúl Alfonsín, este legado, una escultura que lo presenta de cuerpo entero, que tiene mucho de lo que nos enamoraba de Raúl Alfonsín, un gesto de firmeza que nos hacía dar seguridad, que nos trasladaba autoridad pero que a la vez estaban junto a un gesto que tenía más que ver con esa cuestión de sentirse contenido, de ser un poco lo que después muchos argentinos terminaron expresando y que fue “es el padre, es el padre de la Patria, Raúl Alfonsín” y ustedes me van a tener que disculpar la desprolijidad tal vez de mis palabras pero muchos chascomunenses hemos tenido el privilegio de conocerlo y mucho, de formarnos a su lado y de compartir con él los mejores de los momentos y aquellos momentos no tan buenos y entonces uno deja de tener lo que debería tener, que es corazón caliente y la cabeza fría para decir lo que hay que decir y prefiere exteriorizar sólo desde el corazón un agradecimiento con toda la emoción que puede tener una persona a este hombre, que nos formó a todos los argentinos para que nunca más en nuestra querida patria se vuelva a repetir aquel oscuro episodio que logramos abandonar en 1983.

Quiero por último agradecer infinitamente a este grupo de hombres y mujeres de Chascomús que tomaron a su cargo una tarea muy noble, que fue la de mantener viva la memoria, para no olvidar el pasado también como decía Raúl, pero siempre mirando y siguiendo para adelante. Muchísimas gracias a todos los amigos de la Comisión de Homenaje Permanente, muchísimas gracias a todos ustedes amigos por venir a compartir este momento especial en homenaje al Dr. Raúl Ricardo Alfonsín”

31 de marzo de 2011

RAÚL ALFONSÍN: Dos años después...


Se cumple el segundo aniversario del fallecimiento de Raúl Alfonsín, y la fecha nos conduce a un necesario recordatorio de quien fuera una figura excluyente del radicalismo argentino de fin del siglo XX y de la primera década del siglo XXI. Raúl Alfonsín ha sido, una personalidad que ha excedido el ámbito partidario, para convertirse en una referencia para miles de argentinos y argentinas, que sin ser afiliados o simpatizantes de la Unión Cívica Radical, muchas veces, en forma pública o privada, admitían que Raúl Alfonsín les garantizaba, estando en el gobierno o en el llano, una permanente defensa de los derechos humanos, de la libertad de expresión, de la educación pública, de una actitud soberana en el mundo, y de la defensa de las instituciones republicanas. Raúl Alfonsín hace ya dos años que no se encuentra entre nosotros, ni para los radicales, ni para los ciudadanos independientes. En este sentido, quedan sus ideas, necesarias para ir pensando el radicalismo del mañana, pero la penosa realidad nos indica, que no podremos contar más con su presencia física de cara al futuro. Muchas preguntas son las que se hacen ante esta situación, dentro y fuera del Partido Radical, y tal vez, las más recurrentes son: ¿quién será el heredero de ese liderazgo?, como así también ¿quién lo reemplazará en la defensa irrestricta de los derechos humanos, de la libertad de expresión, de la educación pública, la defensa de la soberanía nacional en el mundo y la forma republicana de gobierno? Quienes humildemente seguimos de cerca la historia contemporánea del radicalismo argentino, con la mayor objetividad posible, podemos apreciar, que Raúl Alfonsín, fue una singular figura de la política del radicalismo y de la Argentina, por su trayectoria, su acción, su entrega absoluta al servicio del país, de la unidad Latinoamérica y de la política mundial, con lo cual, en cada uno de estos ámbitos, cualquier personalidad, o grupos de personas, pueden continuar enarbolando sus ideas, adecuadas estas, a los nuevos tiempos. En definitiva, su liderazgo e ideario, se encuentra depositado en todas aquellas personas de bien que tomen algún aspecto de su pensamiento y acción, para hacerlo trascender. Seguramente el 31 de marzo, se realizarán en todo el país, importantes y sentidos homenajes a esta extraordinaria figura de la política argentina. Pero cada ciudadano o militante radical que se sienta identificado con Raúl Alfonsín, podrá hacer el suyo, el íntimo, y en consecuencia, realizar el siguiente ejercicio: tal como le gustaba decir al tozudo krausista de Raúl Alfonsín: cuando uno queda sólo al fin del día, frente a su conciencia y se pregunta: ¿qué hiciste hoy por los que pasan necesidades extremas, para puedan estar un poco mejor? Una vez obtenida la respuesta y el compromiso del mañana, se le puede agregar una nueva lectura del documento de “Parque Norte”. En este sentido, no solamente habrán realizado un magnífico homenaje al líder muerto, sino que estarían reviviendo parte de su profundo pensamiento. Además, esta sería una fundamental tarea formativa, necesaria para poder continuar con la lucha, con el fin de garantizar todos los derechos constitucionales antes mencionados, que Raúl Alfonsín defendió durante toda su vida. Prof. César Arrondo Foro de Historiadores de la Unión Cívica Radical

12 de diciembre de 2010

CON PEDIDO DE PUBLICACIÓN

DISCURSO PRESIDENCIAL DEL 10 de diciembre de 1983

Lugar: balcón del Cabildo de la Ciudad de Buenos Aires, hablaba allí Raúl Ricardo Alfonsín en su asunción como Primer Presidente Democrático luego de la terrible dictadura militar que asoló nuestro país.

Este es un pequeño homenaje que pretende mostrar para aquellos que no lo vivieron, aunque tal vez no alcance, el significado de esperanza democrática, del triunfo de la vida sobre la muerte, que aquel hombre encarnó en ese contexto histórico, el significado de una nueva era, que hoy ya tiene 25 años.

Errores, aciertos, como todo es susceptible de reflexión, y crítica, lo único que no puede negarse era la vocación que sostuvo, y con ella el mensaje subyacente en cada una de sus palabras: logramos volver a la democracia, pero madurar nuestra democracia sólo es posible con la unidad del pueblo...

Depende de nosotros, no de un sólo hombre, sino de toda una sociedad que ese mensaje sea una realidad palpable al fin y por siempre... y ese, es tal vez su mejor legado.

“Compatriotas: Iniciamos todos hoy una etapa nueva de la Argentina. Iniciamos una etapa que sin duda será difícil, porque tenemos todos la enorme responsabilidad de asegurar hoy y para los tiempos la democracia y el respeto por la dignidad del hombre en la tierra argentina.

”Sabemos que son momentos duros y difíciles, pero no tenemos una sola duda, vamos a arrancar los argentinos, vamos a salir adelante, vamos a hacer el país que nos merecemos. Y lo vamos a poder hacer, no por obra y gracia de gobernantes iluminados sino por esto que la plaza está cantando, porque el pueblo unido jamás será vencido.


”Una feliz circunstancia ha querido que este día en que los argentinos comenzamos esta etapa de 100 años de libertad, de paz y de democracia, se el Día de los Derechos Humanos. Y queremos, en consecuencia, comprometernos una vez más: vamos a trabajar categórica y decisivamente por la dignidad del hombre, al que sabemos hay que darle libertad, pero también justicia, porque la defensa de los derechos humanos no se agota en la preservación de la vida, sino además también en el combate que estamos absolutamente decididos a librar contra la miseria y la pobreza en nuestra Nación. ”Este es un saludo nada más, y no hubiera sido completa la fiesta de la democracia argentina –por lo menos para mí- si no hubiera contado con la posibilidad de encontrarme nuevamente con ustedes para ratificar una vez más que soy el servidor de todos, el más humilde de los argentinos.

”Me comprometo nuevamente a trabajar junto con todos ustedes para concretar los objetivos que hemos pregonado por toda la extensión de la geografía argentina, y hacer ciertos esos objetivos que los hombres que nos dieron la nacionalidad nos presentan como un mandato que ahora sabemos está al alcance de nuestras manos.

”Entre todos vamos a constituir la unión nacional, consolidar la paz interior, afianzar la justicia, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que deseen habitar el suelo argentino”.

www.areaformacion.com.ar/.../discurso-presidencial-10-de-diciembre.html

1 de octubre de 2009

AMBULANCIA-ALFONSIN
ENTREGAN A CHASCOMUS AMBULANCIA
CON FONDOS DE PENSION DE ALFONSIN
Buenos Aires, 1 de octubre (Télam).-
La delegación La Plata de PAMI, entregará una ambulancia equipada, cero kilómetro, al Municipio de Chascomús, adquirida con los fondos de pensión de Raúl Alfonsín, cumpliendo así una gestión solicitada por el ex presidente algunos meses antes de morir.
El anuncio extraoficial fue adelantado por la Doctora Araceli Mastelloni, a cargo de la administración de la donación de la mitad de la pensión que como ex presidente de la Nación cobraba el Raúl Alfonsín.Aunque el deseo del ex presidente era que el monto llegara directamente a la delegación PAMI-ANSES de su ciudad natal, Chascomús, para ser distribuido a los afiliados de bajos recursos a través de medicamentos e insumos, solo pudo concretarse durante algunos meses.
Por disposición de la entonces titular de PAMI, Graciela Ocaña, se señalaron los inconvenientes administrativos que presentaba para el organismo, al parecer insalvables, para concretar esa forma de entrega de la donación mensual, por la cual se derivó a compras puntuales que ahora fueron entregados al igual que la ambulancia. (Télam).-

31 de marzo de 2009

LLORA LA DEMOCRACIA ARGENTINA


Falleció el ex presidente Raúl Alfonsín
Lo confirmó su médico personal Alberto Sadler; "todo ocurrió en un marco de mucha tranquilidad", dijo; el ex mandatario murió a las 20.30; tenía 82 años El ex presidente Raúl Alfonsín falleció esta noche en su domicilio de la Capital Federal. Padecía un cáncer de pulmón desde hace más de un año.
Raúl Ricardo Alfonsín nació el 12 de marzo de 1927, en Chascomús, un pueblo del este bonaerense tranquilo como las aguas de su laguna.
Su padre, Serafín Raúl Alfonsín Ochoa, era hijo de un inmigrante gallego republicano, fundador del almacén de ramos generales que Serafín heredó y trabajó toda su vida. Su madre, Ana María Foulkes era criolla por rama materna y de ascendencia inglesa y noble por rama paterna. De ellos, decía Alfonsín, heredó la su pasión por la política, su respeto por el disenso y su convicción democrática.
Como tantos ex presidentes, fue un liceísta, pero más por la búsqueda familiar de la calidad educativa que por convicción militar. En 1945 egresó del Liceo Militar General San Martín como subteniente de reserva. José Luis Romero, Vicente Fatone y Julio Caillet Bois fueron algunos de los profesores que sembraron las ideas que lo siempre lo acompañaron.
Afiliado a la UCR desde 1946, tres años más tarde se casó con María Lorenza Barrenechea, su mujer de toda la vida, y en 1950 se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires, después de rendir libre buena parte de las materias y sin abandonar Chascomús. Su falta de contacto con la gran ciudad politizada no le impidió la militancia local, y desde el Movimiento de Intransigencia y Renovación de la UCR, en 1951 fue electo concejal.
En los años siguientes pasó por todos los estadios de la vida política y partidaria hasta convertirse en Presidente. Fue diputado provincial, nacional y ya después de su gestión, senador. Empezó presidiendo el comité de Chascomús y llegó a jefe máximo de la UCR, lugar que ocupó varias veces en la práctica, pero espiritualmente, hasta que murió.
Detenido por la dictadura de Juan Carlos Onganía en 1966, los violentos años 70 encontraron a Alfonsín buscando su propio camino. Después de reconocer como referente político a Arturo Frondizi y crecer bajo el ala de Ricardo Balbín, su pensamiento socialdemócrata y progresista lo llevó a fundar en 1972 el Movimiento de Renovación y Cambio, enfrentado internamente al balbinismo.
Sergio Karakachoff, Federico Storani, Leopoldo Moreau, Marcelo Stubrin, Facundo Suárez Lastra, Luis "Changui" Cáceres y Enrique Nosiglia eran algunos de los que encabezaban las juventudes radicales que lo siguieron con pasión desde ese momento.
Sus ideas humanista, su fluida relación con la Internacional Socialista, su adhesión al ideario latinoamericano de autodeterminación de los pueblos y su rechazo terminante a la lucha armada lo convirtieron en referente dentro y fuera de su partido.
Sin embargo, en el '73 perdió las internas ante Balbín, y hasta que él murió, en 1981, no pudo liderar la UCR.
Tres meses antes del golpe militar de 1976, Alfonsín fundó la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, la primera organización que denunció la violencia de la Triple A primero y de la dictadura después.
En la reunión fundacional lo acompañaban el obismo Jaime de Nevares, Alicia Moreau de Justo, Adolfo Pérez Esquivel y Alfredo Bravo, entre otros. Durante la dictadura defendió gratuitamente a detenidos, y denunció las desapariciones en el exterior.
El 30 de octubre de 1983 la fórmula Raúl Alfonsín-Víctor Martínez le ganó a la que integraban Italo Luder-Deolindo Bittel por el 51,7% de los votos, contra el 45% que sacó la dupla peronista. El primer sorprendido fue Alfonsín, que compartía la sensación generalizada de que volvería a triunfar el peronismo, como en el '73.
Asumió el 10 de diciembre de ese año, Día Internacional de los Derechos Humanos, y ante la Asamblea Legislativa anunció los ejes de su gestión: Derogación de la ley militar de autoamnistía y fin de la Doctrina de Seguridad Nacional, reforma del Estado y de la universidad pública, protección a la industria, un Plan Alimentario Nacional (PAN) para los más necesitados, un intenso programa de alfabetización y obra pública.
En la campaña había denunciado un pacto militar-sindical para garantizar impunidad a los dictadores y la misma semana que asumió ordenó por decreto juzgar a las juntas militares y las cúpulas guerrilleras. También creó la comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) que documentó las violaciones a los derechos humanos en el libro Nunca Más, testimonio fundamental para los juicios que concluirían dos años más tarde con la condena a los militares.
Pero la herencia de la dictadura estaba lejos de morir. En la Semana Santa de 1987 Alfonsín soportó la primera de tres sublevaciones militares que encabezaron Aldo Rico y Mohamed Alí Seineldín.
"La casa está en orden y no hay sangre en la Argentina. Felices Pascuas", saludó el Presidente, terminada la sublevación, desde de la Casa Rosada a los miles que se habían movilizado para defender la democracia.
Pero la casa no estaba en orden, y Alfonsín, que ya había sancionado la ley de punto final (fijaba un límite de 60 días a las acciones penales contra militares) creó la ley de obediencia debida, que exculpaba a los oficiales que actuaron obedeciendo órdenes.
No alcanzó y las fuerzas militares amenazaron permanente su gobierno, que sólo gracias a la templanza y la convicción de Alfonsín logró inaugurar el mayor período democrático que recuerde nuestra historia.
Entre sus logros en materia internacional, Alfonsín lanzó la unión económica entre Brasil y la Argentina, antecedente del Mercosur, y selló la paz con Chile por el Canal de Beagle.
En la lista de sus frustraciones se anota el plan de trasladar la Capital a Viedma (un intento por descentralizar el país) y su política económica, que después del Plan Austral y el Plan Primavera (ambos falliados) desembocaron en la hiperinflación y los saqueos que lo obligaron a adelantar el traspaso del poder a Carlos Menem.
Pero su vida política no terminó cuando dejó la Presidencia, y, para bien o para mal, siguió digitando los destinos de su partido.
En 1994 firmó con Menem el Pacto de Olivos, que le permitió modernizar la Constitución, pero favoreció el bipartidismo y habilitó la reelección presidencial. Sus detractores siempre se lo reprocharon, igual que las leyes que favorecieron a los militares y su retiro anticipado del poder.
Aunque Alfonsín se sabía un hombre afortunado, la vida no siempre le sonrió. En junio de 1999 tuvo un grave accidente automovilístico y fisicamente no volvió a ser el mismo. Cinco años después sufrió la perdida de su nieta de 15 años, Amparo Alfonsín.
Después del estruendoso fracaso del gobierno de Fernando de la Rúa, pasó sus últimos años tratando de reconstruir la UCR. Cansado de pedir diálogo al matrimonio Kirchner, en 2007 ideó la candidatura presidencial de Roberto Lavagna y ultimamente promovió el regreso al partido de Julio Cobos y otros ex radicales.
En el tiempo que la política le dejaba, recibió condecoraciones de universidades y gobiernos de todo el mundo. Su país también decidió homenajearlo en vida, y este año, fue declarado ciudadano ilustre de la provincia en un gigantesco acto multipartidario en La Plata; la Presidenta Cristina Kirchner descubrió un busto con su imagen en la Casa Rosada y la UCR le hizo un homenaje en el Luna Park por los 25 años de su triunfo electoral.
A lo mejor porque fue el mayor de 6 hermanos, Alfonsín eligió tener una familia numerosa. Tuvo seis hijos, que le regalaron 24 nietos y 11 bisnietos, que lo llenaron de felicidad hasta el último momento de si vida.
El siempre decía que de todos los presidentes post dictadura, a él le había tocado bailar con la más fea, por la inestabilidad institucional de aquellos años. Pero esta vez le tocó bailar con la peor de todas, la muerte.
Sin embargo, tanto en el 83 como ahora salió victorioso: la historia lo eligió para convidarle el elixir de la inmortalidad, un privilegio que le otorga a muy pocos.
( Texto tomado de Internet -Página del diario La Nación)