4 de abril de 2011

RECIBIMOS Y PUBLICAMOS


Buenos Aires, miércoles 29 de marzo de 2011

A CUATRO AÑOS DEL ASESINATO DEL MAESTRO CARLOS FUENTEALBA.

JORNADA NACIONAL DE LUCHA CONTRA LA IMPUNIDAD.

La Junta Ejecutiva reunida en el día de ayer resolvió una Jornada Nacional de Lucha para el 4 de abril, a cuatro años del asesinato de nuestro compañero Carlos Fuentealba.


A cuatro años del asesinato del maestro neuquino Carlos Fuentealba, la CTERA realizará una Jornada Nacional de Lucha contra la Impunidad.

En dicha jornada se realizará una movilización en Neuquén -organizada por ATEN, entidad de base de CTERA y diversas organizaciones- para reclamar que avance la causa Fuentealba II, citando a declarar a Jorge Sobisch, ex gobernador, principal responsable político de la brutal represión del 4 de abril de 2007 donde fuera fusilado Carlos Fuentealba. De la movilización participará la Secretaria General de CTERA, Stella Maldonado y dirigentes y delegaciones docentes de todo el país.

La Campaña contra la Impunidad que comenzó en 2007, donde participaron miles de organizaciones de derechos humanos, sociales, sindicales, culturales, políticas nacionales e internacionales 2007 tuvo su primer avance cuando en 2008 fue condenado a cadena perpetua el autor material del hecho, el cabo Poblete.

El lunes 4 de abril en todas las escuelas del país se trabajará un cuadernillo donde se leerá una carta abierta a la comunidad; donde hay una biografía de Carlos Fuentealba; donde distintas personalidades expresaron su repudio al asesinato, entre otras: Tati Almeida -Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora-, Adolfo Pérez Esquivel -SERPAJ Premio Nobel de la Paz-, Alfredo Alcón; también actividades pedagógicas que rescaten la libertad de los distintos sectores para reclamar en democracia, artículos de la Constitución del derecho a manifestarse; charlas debates; videos para ver y luego discutir entre los estudiantes; etc.

Alejandro Demichelis

Secretario de Prensa

3 de abril de 2011

CON PEDIDO DE PUBLICACIÓN

ALGO MÁS QUE PALABRAS

EL SUPERMERCADO

Hemos convertido la vida en un supermercado, donde todo se compra y se vende y se interconecta por lo que uno vale, como objeto de deseo o, si quiere el lector, como género de uso. Es catastrófico tener que vivir así, con el abecedario del lucro en los labios y de la ganancia a cualquier costo, sin poder conocer el valor de la donación. Lo cruel es que en esta tienda no se distribuyen los recursos al servicio de la vida y el desarrollo; en todo caso, más bien al servicio de la destrucción de la persona. El fraude, la trampa, la imposición, todos ellos son productos que ahí están, muchas veces justificándose, para el mayor provecho y el mayor poder. Lo que nunca suele encontrarse en este local de negocios, es el artículo de la ética, que es el único que puede frenar el consumismo, el despilfarro, la dilapidación, y otras artimañas contrarias al bien común. Albert Camus, ya nos advirtió de sus efectos: "Un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada en este mundo". Convendría considerar el aviso, máxime si nos interesa la humanidad, o sea nosotros mismos, a veces es cuestión de poner en práctica fórmulas saludables de humanización.

Resulta que los supermercados deshumanizadores y sanguinarios están a la orden del día. El más boyante el supermercado del sexo, que publicita modelos de vida que son contrarios a la naturaleza más profunda del ser humano, pero que no entran en crisis. La mujer y los niños son las principales víctimas de este mercadeo. La demanda de la pornografía es tanta, que el negocio está asegurado. Es un mercado que hoy sigue creciendo como la espuma. Los tratantes no tienen escrúpulos y reclutan a sus presas, unas veces mediante el cheque del engaño, otras mediante el rapto, y en ocasiones abonando una cantidad ínfima a su propia familia. Asimismo, está muy extendida la servidumbre por deudas a estos traficantes de carne humana, casi de por vida, que no tienen corazón y mucho menos moral alguna. En esta cadena inhumana comercial, mujeres y niños son llevados a la lonja por unas mínimas viandas, allí dentro se les coacciona, injertándoles en vena el miedo en el cuerpo. A partir de ese momento, son pura mercancía de una industria mundial que mueve uno de los mayores beneficios, dominada por grupos de delincuentes organizados, que suelen operar con total impunidad.

Todo este cúmulo de despropósitos generan verdaderos desatinos. Lo cierto es que estamos rodeados por mil supermercados del vicio y, por consiguiente, tenemos muchos amos que nos dominan a su antojo, restándonos la libertad que precisamos para poder ser nosotros mismos. Desde luego, comparto con Charles Baudelaire, que "el más irreprochable de los vicios es hacer el mal por necedad". O sembrar el mal por divertimento. Oponerse a la vida, violar la integridad de la persona humana, torturar, comercializar con seres humanos, son claros ejemplos de incultura, de barbarie, de atraso, de ignorancia, de decadencia social. Ante estos hechos reales, la pregunta surge de inmediato: ¿Podemos dejar que esta sociedad enviciada nos venza, es decir, nos avasalle y nos mercadee a su manera? Pienso que ha llegado el momento de poner orden ante tantos desórdenes, pero no un orden a base de venganzas, sino un orden sustanciado en el bien. Considero que la resignación o el ceder, para nada va a contribuir a que el supermercado se humanice. Todo lo contrario, debemos extirpar los vicios cuanto antes. Ya se sabe, tomar la idea cervantina de que la senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso, puede ser una buena manera de tomar aliento y estar en guardia.

La mejor protección siempre es el respeto. Uno tiene que apreciarse asimismo. Sólo, de esta manera, se puede frenar el aluvión de supermercados insensibles, que no se reverencian ni ante los derechos humanos. Está visto que cuando los que gobiernan, lo hacen sin moral, suele pasar que los que obedecen pierden también la vergüenza. Y así, una buena parte de la humanidad también se ha ido al autoservicio de las fórmulas magistrales, como queriendo despojarse de todos los dolores. De esta forma, surgió el abuso de medicarse contra todo y para todo, sobre todo entre las gentes del mundo del sobrepeso y la obesidad. También este supermercado se mueve por el lucro, no iba a ser diferente al sistema del dividendo, que don dinero establece. En cualquier caso, los resultados de esta usura no se han hecho esperar: buena parte de las enfermedades infecciosas se han vuelto resistentes al arsenal terapéutico que nos hemos metido entre pecho y espalda. La cuestión es tan alarmante, que este año la Organización Mundial de la Salud, coincidiendo con el día mundial (7 de abril), no ha tenido más remedio que recordarnos que este uso inadecuado de los fármacos ocasiona riesgos para la vida. Los excesos, más pronto que tarde, pasan siempre factura, dejando un futuro incierto. Debiéramos haber tomado por lección, lo que ya recetó al mundo Sigmund Freud, al diagnosticar que "la ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas".

Consecuentemente, estimo que hemos de cambiar de supermercado, y poner la bondad como principio de transacción y el respeto por los demás como condición apreciable. El someterse a un supermercado de ofensas es despreciable. La vida no se ha hecho para mercadearla, sino para vivirla, sabiendo que cada día es un pequeño sorbo de fortaleza. Cerremos, pues, todas las tiendas que no consideran al ser humano como una persona que precisa de la atención de todos. Dejemos, al menos, que cada ciudadano pueda forjar su propia grandeza como ser humano. Es lo menos que se puede pedir.

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor

corcoba@telefonica.net

3 de abril de 2011

2 de abril de 2011

HOMENAJE EN CHASCOMUS A LOS HËROES DE MALVINAS



En horas de la mañana de hoy se llevó a cabo el acto oficial de conmemoración en el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas”, frente al monumento ubicado en Costanera y Espigón de Pesca.

Presidió el acto la Intendente Municipal, T.S. Liliana Denot que estuvo acompañada por miembros de su gabinete, autoridades e integrantes del Concejo Deliberante, autoridades eclesiásticas, judiciales, educativas y de entidades de la comunidad, tomando parte del mismo numerosas delegaciones de establecimientos educativos y entidades del medio.

En primer lugar los ex combatientes Rodolfo Pertusi y Jorge Galeano izaron la bandera nacional, para luego interpretarse el Himno Nacional Argentino a cargo de la Banda Municipal de Música dirigida por el Prof. Jaime Lareu.

Luego se hizo un minuto de silencio en memoria de los caídos en Malvinas y tras el conflicto armado.

Luego se colocaron ofrendas florales: La Jefa Comunal junto a la Presidente del Consejo Escolar María Andrea Halty lo hicieron en nombre de la Municipalidad de Chascomús; Gustavo Padrán y Mirta de Vargas por los ex combatientes de Malvinas; Andrés Yalul y Luis Bordenave en nombre del Centro de ex Combatientes de Malvinas de la Cuenca del Salado y las señoras Mónica Sarthou y Alicia Gómez Lemmy por el Grupo Compromiso.

Luego se pronunciaron los discursos que estuvieron a cargo de Sergio Aldás por el Centro de ex Combatientes de Malvinas de la Cuenca del Salado; el Ing. Jorge Brucetta, Secretario de Turismo y Producción de la Municipalidad de Chascomús y Luis Lamantía en representación de los ex Combatientes de Malvinas de nuestra ciudad.

También hubo participación escolar con el recitado de “A una hermana ausente” a cargo de un alumno de la Escuela Nº 2 “Domingo F. Sarmiento” y de María Florencia Peralta de la Escuela Normal Superior “Prof. Manuel J. Almada, que leyó la poesía “Malvinas” del ex combatiente César Vargas.

Para finalizar la ceremonia fue interpretada la Marcha a Malvinas, mientras que la gente depositó flores al pie del monumento, junto al retiro de las banderas de ceremonia participantes.

Palabras de Sergio Aldás del Centro de ex Combatientes de Malvinas de la Cuenca del Salado

El Centro de Veteranos de Malvinas de la Cuenca del Salado quiere agradecer a las autoridades presentes, por permitirnos expresar nuestro sentir y en honor a todos nuestros caídos.

En este día tan especial, en donde recordamos a los caídos en nuestras Islas Malvinas, nosotros los soldados, queremos rendir nuestro más sincero homenaje a los que dejaron su vida en el suelo argentino, a los que nunca debemos olvidar. Adolescentes sin práctica, sin elementos acordes al clima, sin comida, hicieron frente orgullosamente a un ejército entrenado y bien alimentado, a ellos debemos recordarlos como verdaderos héroes.

Les rendimos homenaje ex combatientes, los soldados que fuimos la segunda línea, que desde el continente esperábamos nuestro turno para reemplazarlos y relevar a quienes valerosamente combatían y morían en las islas, fin para el cual nos preparábamos y que, a la espera de ese momento, cada soldado a lo largo y ancho del país, participaba activamente como apoyo en esta guerra, quienes éramos objetivo del bombardeo del enemigo, con la importante tarea de custodiar toda la frontera argentina.

Al día de hoy continuamos a la espera de que nos consideren Veteranos de Guerra a quienes nos convertimos en hombres en la terrible espera de participar en los enfrentamientos armados.

Nuestros ex combatientes y nosotros, los soldados nacidos en los años 1962 y 1963, fuimos extraídos de nuestros hogares y familias para enfrentar a tropas inglesas, aportando nuestro grano de arena y, aunque los resultados en la contienda no fueron los deseados, no bajaremos los brazos hasta lograr la soberanía sobre nuestras Islas Malvinas, para lo cual las discusiones deben ser diplomáticas y no volver a pasar por una de las peores situaciones que un hombre debe enfrentar.

A ustedes Ex Combatientes, queremos agradecerles por este espacio y por permitirnos expresarles nuestro orgullo y honor de participar junto a ustedes en este homenaje a nuestros caídos, por haber demostrado su fuerza y valentía en las islas, de esta manera queremos ayudarlos para que el pueblo argentino mantenga siempre en la memoria a todos ustedes y nos aferraremos a nuestra más fuerte convicción de que, las muertes de nuestros soldados no fueron en vano.

¡Viva la Patria!

Palabras del Ing. Jorge Brucetta, Secretario de Turismo y Producción de la Municipalidad

Autoridades de la democracia, autoridades eclesiásticas, autoridades educativas, autoridades de las fuerzas de seguridad, autoridades las fuerzas vivas, ex combatientes de Chascomús y ciudades vecinas, ex soldados movilizados en el continente, señoras y señores.

Estamos aquí presentes para conmemorar el día del veterano y de los Caídos en la guerra de las Malvinas que comenzó con el desembarco de las fuerzas argentinas un 2 de abril de 1982.

Hablar de Malvinas no es un tema fácil porque podemos caer, sin querer, en una mirada incompleta. Mientras algunos se refieren a este hecho desde el contexto político y las responsabilidades de quienes tomaron las decisiones, otros lo hacen desde las consecuencias que genero Malvinas para muchos argentinos.

No es propicio hacer aquí un análisis del por que paso lo que paso. Pero es imprescindible expresar que Malvinas no fue tan solo una irresponsabilidad política del ocaso del gobierno de facto.

Malvinas también fueron hombres y mujeres, que pelearon en condiciones difíciles y adversas, muchas de ellas típicas de la guerra y otras no.

Y lo hicieron por recuperar lo que es nuestro, por reivindicar nuestra soberanía sobre las Islas, ofreciendo sus corazones, miedos y sueños, muchos de los cuales hoy siguen allí.

En ciertos casos la historia duele, incomoda, nos avergüenza, nos produce dolor. Es más fácil mirar para otro lado y decir ya pasó, por momentos son mecanismos de autodefensa que nos posibilitan seguir el camino.

Pero aún cuando sea este un acto reflejo e inconsciente, deja huellas y heridas indeseables.

Porque al proceder de esta manera la memoria se debilita, se fragmenta y por momentos desaparece y la historia se enmudece. Y las consecuencias son el olvido, el análisis simple o equivocado que en caso de Malvinas nos lleva, muchas veces, a cometer la injusticia de confundir a quienes quisieron herir de muerte a la patria con quienes la defendieron con uñas y dientes.

Para no caer en ello, es un deber de todos ejercitar la memoria de este Malvinas que marcó a fuego nuestro país como otros sucesos de la historia a los que hoy se les da mayor relevancia.

Al decir esto, no busco ni polemizar ni equiparar hechos diferentes. Solo quiero expresar que el ejercicio pleno de la memoria en los sucesos del pasado reciente nos permitirá transitar definitivamente hacia la reconciliación con esta parte de la historia, con sus héroes y sus familias.

Pero para que una reconciliación sea posible, es esencial que ejercitemos la memoria sin ánimo de revancha, respetando a quien piensa distinto, desde la tolerancia, sin violencia, con pasión pero con tranquilidad.

Porque sino lo que construyamos se perderá en peleas o disputas estériles que no contribuyen mas que a perpetuar la herida que tenemos sobre Malvinas.

La recuperación del ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, tal cual lo dice nuestra Constitución Nacional, debe ser un objetivo prioritario de todos los argentinos.

Para ello debemos hacer todos los esfuerzos diplomáticos enarbolando como estandartes el diálogo y la paz, con la convicción de que estamos ejerciendo un derecho sobre nuestro territorio, teniendo la certeza de que al decir Malvinas estamos diciendo Argentina.

En este día que tiene que ser de memoria y reflexión, quiero expresar mi homenaje y agradecimiento a todos aquellos hombres que lucharon incansablemente día y noche en todos los frentes, en tierra, en aire y en mar, héroes para los que Malvinas es su eterna morada.

También para aquellos héroes de posguerra que intentaron volver y no pudieron dejar en el olvido nuestro olvido. Mi homenaje y respeto para sus familias.

Para los hombres y mujeres que volvieron y hoy en día continúan lidiando con nuestra indiferencia, mi homenaje y agradecimiento a ellos.

Y también a todos aquellos que en diferentes lugares estuvieron enlistados para ir a la guerra, para pelear por lo que es nuestro.

“Tras su manto de neblinas, no las hemos de olvidar…” reza el Himno de Malvinas. Hago votos para que como sociedad generemos los canales para reconciliarnos con esta parte de nuestra historia.

Palabras del ex Combatiente de Malvinas Luis La Mantía

Arribamos a otro 2 de abril, fecha en que se homenajea a los ex combatientes, y en, la que, especialmente, recordamos y honramos a los que dejaron su vida en defensa de la Patria. En esta ocasión los Ex combatientes de Chascomús en su conjunto, hemos decidido aunar nuestras ideas y expresarlas de esta manera.

Hombres de todas las edades que en 1982 dieron en máximo sacrificio que un hombre puede dar.

Y justamente son ellos, los que cayeron, los que no pueden ni deben desaparecer en el olvido.

Lamentablemente, durante muchos años, pocos se acordaron de ellos. En ese tiempo, la memoria de los caídos fue sólo mantenida por sus familiares y por los ex combatientes.

Y si los caídos, nuestros queridos héroes, hoy pueden ser recordados, es gracias a los ex combatientes.

Los ex combatientes somos sus testigos.

Podremos dar fe de lo que pasó, no porque nos lo contaron, ni porque quizás hubiéramos tenido la oportunidad de vivir la guerra, ni porque lo leímos de un libro.

Que no se engañe la sociedad, solo los ex combatientes podemos dar testimonio y fe del sacrificio de los héroes, porque estuvimos junto a ellos, porque sufrimos con ellos, porque combatimos con ellos, porque lloramos con ellos, porque sufrimos con ellos, y, fundamentalmente, porque los vimos morir junto a nosotros.

Podemos dar fe de cómo vivieron y como murieron los héroes de Malvinas.

Nunca podremos olvidar el fuego enemigo, nunca podremos olvidar el rostro de los náufragos del crucero General Belgrano, nunca podremos olvidar los cuerpos inertes en las balsas, nunca podremos olvidar las vivencias transcurridas en esos días.

Repetimos, sólo los ex combatientes somos sus testigos, podemos dar fe del sufrimiento y del último sacrificio de nuestros compañeros.

Nunca olvidaremos.

Nunca olvidaremos tampoco, a los otros caídos, aún más olvidados que los que cayeron en las islas.

Los muertos que tuvimos luego de que muchos sintieran que la sociedad les daba vuelta la cara.

Volver de una guerra no es fácil, y menos cuando la guerra se ha perdido.

Nunca olvidaremos el volver a nuestros pueblos y encontrarnos con que a muchos se les negaba el trabajo, nunca olvidaremos las miradas solapadas, nunca olvidaremos el abandono, nunca olvidaremos el silencio.

Todo eso lo sufrimos nosotros, los ex combatientes, quienes fuimos y luchamos, y tuvimos la dicha del destino para continuar con nuestras vidas.

Pero por todo eso, muchos de nuestros compañeros abandonaron la lucha.

Sobrevivieron a la guerra, pero no pudieron sobrevivir a la postguerra.

Una postguerra cruel, distinta que la guerra, pero igual de cruel, hizo que muchos ex combatientes sintieran que ya no valía la pena estar entre nosotros.

Nunca olvidaremos.

Pasaron muchos años ya, y la sociedad parece haber cambiado. El acompañamiento que el pueblo de Chascomús ha brindado a sus catorce ex combatientes en estos últimos años, es un signo de madurez, del que estamos totalmente agradecidos y nos sentimos felices con el calor que nos brindan.

La guerra pasó hace ya 29 años, y es tiempo de seguir adelante. Los ex combatientes hemos aprendido a perdonar lo que pasó en el pasado.

Sin embargo, la postguerra aún continúa, y son las acciones del hoy las que honrarán o bien deshonrarán, a la memoria de nuestros compañeros, a la memoria de nuestros compañeros caídos.

Los ex combatientes no estamos ajenos a ello, y no permitiremos, ni perdonaremos, que de ninguna manera se mancille la memoria de los caídos, ni de aquellos que nos abandonaron luego de la guerra. Nadie, ni gobernantes, ni advenedizos, ni nosotros mismos, tenemos el derecho a ello, ni nosotros mismos, tenemos el derecho a ello.

No lo permitiremos porque, como dijimos, más que ex combatientes, somos los testigos de la vida, del sufrimiento y de la muerte, de nuestros queridos caídos en Malvinas.

Así como ellos dignificaron su vida ofreciéndola por todos nosotros, debemos dignificar su memoria no permitiendo que nadie se apropie de ella persiguiendo intereses sectoriales.

Nosotros nunca lo olvidaremos.

Hagamos votos para que la sociedad tampoco lo olvide.

1 de abril de 2011

MONUMENTO AL PRESIDENTE ALFONSIN


PARTICIPO LA INTENDENTE MUNICIPAL DE LA

INAUGURACION DEL MONUMENTO AL DR. ALFONSIN

En oportunidad de desarrollarse el acto de inauguración del monumento al ex Presidente, Dr. Raúl Alfonsín, por parte de la Comisión Permanente de Homenaje, la Intendente Municipal de Chascomús, T.S. Liliana Denot participó del acto.

En la oportunidad, la jefa Comunal expresó que “es un día muy especial porque estamos recordando a un gran presidente, un presidente que supo ganarse el orgullo de todos los argentinos y el reconocimiento de todos los argentinos, pero que además logró trascender las fronteras de su propio país y también fue merecedor del reconocimiento en el mundo.

Ese Presidente de la Nación que pertenecía a un partido político, la Unión Cívica Radical, partido desde el cual luchó apasionadamente, luchó con el mejor espíritu de los militantes y supo decirnos en alguna oportunidad y aún cuando siempre manifestaba que el mayor honor en su vida había sido ser el Presidente de la Nación, nos decía no hay mejor título, para quien abraza una idea, que la del título del militante.

Ese Presidente además que supo interpretar una sociedad en un momento en el que cada uno de los argentinos estaba angustiado, inseguro, sin saber efectivamente cual era su futuro porque estaba ahogado en un oscuro período, que supo interpretar decía la necesidad de esa sociedad y a esa angustia, a esa tristeza y a esa inseguridad, supo convertirla en mística, en alegría y en esperanza.

Fue así que, en 1983, y cuando la realidad se hace posible -después de una larga lucha de imposibles como lo fue la de aquel momento- empezó a transitar junto al pueblo argentino un camino que tenía objetivos que él nos dijo eran irrenunciables. Esos objetivos eran la consolidación de la democracia, la unidad nacional y la reconciliación de la sociedad.

Y allá fuimos todos, junto a él en la búsqueda no sólo de recuperar sino de reconstruir una democracia que hoy a casi 28 años y aún cuando tiene una gran deuda con nuestra sociedad, sigue siendo, sin lugar a dudas, el mejor sistema de gobierno que elegimos todos los argentinos para vivir.

En este marco, hoy cuando se cumplen dos años de su fallecimiento y nos toca a los chascomunenses, recibir de la Comisión de Homenaje Permanente al Dr. Raúl Alfonsín, este legado, una escultura que lo presenta de cuerpo entero, que tiene mucho de lo que nos enamoraba de Raúl Alfonsín, un gesto de firmeza que nos hacía dar seguridad, que nos trasladaba autoridad pero que a la vez estaban junto a un gesto que tenía más que ver con esa cuestión de sentirse contenido, de ser un poco lo que después muchos argentinos terminaron expresando y que fue “es el padre, es el padre de la Patria, Raúl Alfonsín” y ustedes me van a tener que disculpar la desprolijidad tal vez de mis palabras pero muchos chascomunenses hemos tenido el privilegio de conocerlo y mucho, de formarnos a su lado y de compartir con él los mejores de los momentos y aquellos momentos no tan buenos y entonces uno deja de tener lo que debería tener, que es corazón caliente y la cabeza fría para decir lo que hay que decir y prefiere exteriorizar sólo desde el corazón un agradecimiento con toda la emoción que puede tener una persona a este hombre, que nos formó a todos los argentinos para que nunca más en nuestra querida patria se vuelva a repetir aquel oscuro episodio que logramos abandonar en 1983.

Quiero por último agradecer infinitamente a este grupo de hombres y mujeres de Chascomús que tomaron a su cargo una tarea muy noble, que fue la de mantener viva la memoria, para no olvidar el pasado también como decía Raúl, pero siempre mirando y siguiendo para adelante. Muchísimas gracias a todos los amigos de la Comisión de Homenaje Permanente, muchísimas gracias a todos ustedes amigos por venir a compartir este momento especial en homenaje al Dr. Raúl Ricardo Alfonsín”

31 de marzo de 2011

RAÚL ALFONSÍN: Dos años después...


Se cumple el segundo aniversario del fallecimiento de Raúl Alfonsín, y la fecha nos conduce a un necesario recordatorio de quien fuera una figura excluyente del radicalismo argentino de fin del siglo XX y de la primera década del siglo XXI. Raúl Alfonsín ha sido, una personalidad que ha excedido el ámbito partidario, para convertirse en una referencia para miles de argentinos y argentinas, que sin ser afiliados o simpatizantes de la Unión Cívica Radical, muchas veces, en forma pública o privada, admitían que Raúl Alfonsín les garantizaba, estando en el gobierno o en el llano, una permanente defensa de los derechos humanos, de la libertad de expresión, de la educación pública, de una actitud soberana en el mundo, y de la defensa de las instituciones republicanas. Raúl Alfonsín hace ya dos años que no se encuentra entre nosotros, ni para los radicales, ni para los ciudadanos independientes. En este sentido, quedan sus ideas, necesarias para ir pensando el radicalismo del mañana, pero la penosa realidad nos indica, que no podremos contar más con su presencia física de cara al futuro. Muchas preguntas son las que se hacen ante esta situación, dentro y fuera del Partido Radical, y tal vez, las más recurrentes son: ¿quién será el heredero de ese liderazgo?, como así también ¿quién lo reemplazará en la defensa irrestricta de los derechos humanos, de la libertad de expresión, de la educación pública, la defensa de la soberanía nacional en el mundo y la forma republicana de gobierno? Quienes humildemente seguimos de cerca la historia contemporánea del radicalismo argentino, con la mayor objetividad posible, podemos apreciar, que Raúl Alfonsín, fue una singular figura de la política del radicalismo y de la Argentina, por su trayectoria, su acción, su entrega absoluta al servicio del país, de la unidad Latinoamérica y de la política mundial, con lo cual, en cada uno de estos ámbitos, cualquier personalidad, o grupos de personas, pueden continuar enarbolando sus ideas, adecuadas estas, a los nuevos tiempos. En definitiva, su liderazgo e ideario, se encuentra depositado en todas aquellas personas de bien que tomen algún aspecto de su pensamiento y acción, para hacerlo trascender. Seguramente el 31 de marzo, se realizarán en todo el país, importantes y sentidos homenajes a esta extraordinaria figura de la política argentina. Pero cada ciudadano o militante radical que se sienta identificado con Raúl Alfonsín, podrá hacer el suyo, el íntimo, y en consecuencia, realizar el siguiente ejercicio: tal como le gustaba decir al tozudo krausista de Raúl Alfonsín: cuando uno queda sólo al fin del día, frente a su conciencia y se pregunta: ¿qué hiciste hoy por los que pasan necesidades extremas, para puedan estar un poco mejor? Una vez obtenida la respuesta y el compromiso del mañana, se le puede agregar una nueva lectura del documento de “Parque Norte”. En este sentido, no solamente habrán realizado un magnífico homenaje al líder muerto, sino que estarían reviviendo parte de su profundo pensamiento. Además, esta sería una fundamental tarea formativa, necesaria para poder continuar con la lucha, con el fin de garantizar todos los derechos constitucionales antes mencionados, que Raúl Alfonsín defendió durante toda su vida. Prof. César Arrondo Foro de Historiadores de la Unión Cívica Radical

30 de marzo de 2011

COLABORACIÓN

ALGO MÁS QUE PALABRAS

EL MUNDO TIENE QUE RECONCILIARSE

Todos con voz. El mundo tiene que reconciliarse. Está bien que evitemos las catástrofes, que suspendamos las luchas, que potenciemos aquello que nos une, pero la mayor victoria humana se producirá el día en que se reconcilien los ánimos de todas las gentes. La cultura de la reconciliación es el único camino que nos lleva a la paz. Utilizar métodos de intolerancia y de violencia, de poder y de intimidación, lo que genera es más resentimiento de unos hacia otros. O sea, más rencor entre los pueblos y los Estados, entre la ciudadanía y sus gobiernos, entre el hombre y el planeta.

Reconciliarse supone examinarse, reconocer pasadas inmoralidades, pedir justicia para las víctimas y tener verdadero deseo de recobrar las relaciones de amistad, que en el fondo es una igualdad armoniosa, a la que el mundo debe aspirar. Y para esto, no hacen falta operaciones militares, sólo un auténtico deseo de cambiar hacia esa unidad liberadora que se precisa en todas las cosas necesarias, como es vivir y dejar vivir. En todo caso, cualquier proceso de mediación no puede dejar de alimentarse del perdón. Por consiguiente, las religiones pueden, y deben, desempeñar un papel determinante para llevar a buen término la componenda.

Desde luego, sin un sincero espíritu reconciliador de los ciudadanos entre sí, y de éstos con el planeta, no se podrá garantizar una justa paz, tan necesaria para el desarrollo humano y el reconocimiento de los legítimos derechos de la humanidad. Con demasiada frecuencia, descubrimos que existen en las personas y en la sociedad rupturas que hay que subsanar, divisiones que es necesario superar. En ellas se manifiestan las fuerzas de la enemistad, del enfrentamiento inútil, que lo único que hacen es distanciarnos de ese bien general, que a todos nos pertenece recibir, suscitándose la codicia, la irresponsabilidad social, la sobreexplotación de los recursos naturales, la multiplicación de bases militares, las rivalidades y los gastos cada vez más astronómicos en los presupuestos de defensa de los poderosos.

Se precisan, pues, gentes reconciliadoras y agentes reconciliadores en este mundo tan convulso y de tantos antagonismos. Las contrariedades existentes de los ricos contra los pobres y de hombres contra mujeres y niños, han llegado a tal punto que se requieren de un alto grado de comprensión y generosidad por todas partes. Pienso, que cualquier momento es bueno para intentar, cuando menos abrirnos a esa conciliación armónica, observando lo mucho que todos tenemos en común, respetando las diferencias y prestando atención a la escucha, a la de uno mismo y a la del universo que nos rodea. Hoy, la necesidad de renovación de la especie humana con su hábitat y los suyos, debe ser una urgente prioridad para todos los Estados, puesto que sin un verdadero restablecimiento de modos y maneras de vivir, todos con todos, las guerras serán un continuo permanente.

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor

corcoba@telefonica.net

30 de marzo de 2011

27 de marzo de 2011

CON PEDIDO DE PUBLICACIÓN

ALGO MÁS QUE PALABRAS

SÉ TÚ EL QUE APARTA LA PIEDRA DEL CAMINO

Decía la reina de la literatura latinoamericana, Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, conocida por el seudónimo de Gabriela Mistral, que "donde haya un árbol que plantar, plántalo tú". No le faltaba razón. Desde luego, aquel que no haya plantado un árbol que lo haga antes de que se le acabe el camino. Aquí, en este planeta, todos somos caminantes y todos debemos ser del camino verde, de la biodiversidad, no del camino de la sinrazón, que nos lleva a la deforestación y degradación de los bosques, amortajándonos así nuestra propia existencia.

Está visto, que la vida del ser humano es una vida que se entrelaza a los bosques y se entremezcla con los árboles. Conviven y viven con nosotros, entre nosotros, por nosotros y para nosotros. Les requerimos como el agua que bebemos; no en vano, sus verdosos macizos, aparte de contribuir al equilibrio natural, nos alegran el espíritu y nos asisten en la salud. Buena parte de los medicamentos proceden de los bosques. Forman parte de ese aluvión de sorpresas que a diario nos injerta la vida. Una existencia sin árboles en quien sustentarse es como caminar sin garbo, arrastrado por el suelo como una serpiente. Por ello, considero, que es una exigencia instintiva, cuidar esas frondosas arboledas, que nos preceden y nos protegen, puesto que son como nuestro salvavidas, el verso preciso y necesario para vivir, el hogar de la poesía y el corazón de los poetas, fuente de creencias y tradiciones espirituales, manantial de confesiones y arranque de nuestra existencia.

Por cierto, la ONU nos llama a celebrar, (este año 2011), que los bosques cohabiten entre toda la gente. Sin ellos no sería posible respirar, ni vivir, nos dan el aire y el agua. A mi juicio, lo importante de la celebración es hacerlo antes cada uno consigo mismo y luego con los demás. Sin duda, el compromiso es individual, pero la acción práctica ha de ser conjunta, a la hora de aumentar la concienciación de una gestión de conservación y desarrollo sostenible hacia todos los tipos de bosques. Los ciudadanos tienen un papel fundamental, la de ser conscientes del impacto que sus decisiones tienen a través de sus pautas de consumo. Lo de sé tú el que aparta la piedra del camino es una obligación. Por desdicha, la gama de servicios ambientales que proporcionan los bosques aún no es suficientemente valorada por los mercados; y, bajo estas mimbres, resulta complicado que se produzca el giro en su gestión.

También decía Mistral que "donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú; y que donde haya un esfuerzo que todos esquiven, hazlo tú", algo muy actual para ponerlo en aplicación. La humanidad no puede seguir perseverando en los errores del pasado, y por mucho esfuerzo que parezca, hay que cambiar modos y maneras de vida. El diálogo, sustentado por el abecedario de la ética y sostenible por el lenguaje de la estética, es la única manera de facilitar la solución a los conflictos que se nos han venido encima. Nada se consigue sin diálogo, mal que nos pese. Para acallar las armas hay que retomar el camino de la plática y de la mano tendida. Para afrontar la crisis cultural también debemos purificar la memoria, dialogar desde la verdad y pedir clemencia. Para desafiar la crisis financiera hemos, igualmente, de parlamentar más y ser capaces de poner la economía al servicio de la humanidad. El bien común, ha de ser un bien conversado, hablado entre todos, sin destierros, y debe ser responsabilidad y objetivo de cada ciudadano o grupo social y no sólo de los poderes públicos. Lo de sé tú el que aparta la piedra del camino, me parece una buena lección para que se produzca realmente la transformación, que hoy el planeta precisa con urgencia.

Pienso, evidentemente, que el desarrollo del mundo debe abarcar a toda la humanidad, a todas las personas. Junto a esa universalidad, también hemos de preguntarnos qué progreso queremos. Las energías renovables tienen que entrar en acción, son un elemento esencial de corrección. Asimismo, la voz de los sin voz ha de contar, debe ser considerada en todos los foros para buscar una noción de desarrollo aglutinador, lejos de ideologías sectarias, para que, en verdad, sea sostenible en todo el hábitat. A mi manera de ver, difícil tenemos la evolución si seguimos instalados en una cultura excluyente, de abundancia inmoral, consumista a más no poder, que tampoco ve más allá de usar y tirar, individualista y trepa, de mucho saber y poco pensar. Para colmo de males, la justicia distributiva suele estar en manos de quien concentra el poder económico, que por ende también concentra el poder político, que lo aplica de acuerdo a sus intereses y a la de sus seguidores.

Resultado de todo ello, que el individuo sigue siendo una cosa, no una persona, sin capacidad de decisión, porque su situación es la de servilismo y de ahí no debe salirse. El cambio en el mundo, por consiguiente, también tiene que llegar haciendo progresar la democracia (con más democracia), que tampoco avanza, en parte por la desconfianza ciudadana, por más que se nos llena la boca a diario de demócratas. Cuántas veces, por desgracia, países que se constituyen como Estado social y democrático de Derecho, aplican la ley del silencio, o sea, la ley del poder (ordeno y mando). A pesar de todo, siempre uno puede ser el que aparte la piedra del camino, porque existe en todos nosotros un fondo de humanidad que puede mover montañas, quizás sea cuestión de ejercitarlo.

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor

corcoba@telefonica.net

27 de marzo de 2011